La presencia de plagas forestales como (Tortrix viridana) en encinares y rebollares constituye uno de los principales factores de defoliación primaveral en masas de Quercus del oeste peninsular. En la provincia de Salamanca, especialmente en dehesas de encina (Quercus ilex subsp. ballota) y rebollares de Quercus pyrenaica, las gradaciones periódicas de este tortrícido generan pérdidas de vigor, reducción de producción de bellota y debilitamiento fisiológico. Pudiendo llegar a causar daños graves con sequías prolongadas o ataques secundarios de otros defoliadores o barrenadores como Cerambyx.
Este año, con inviernos suaves y brotaciones de los árboles muy tempranas se observa su aumento de poblaciones.
Aunque no tuvo mucho sentido, hace años, en 2007-2009 la Junta de Castilla y León, hizo múltiples actuaciones, de más de 600.000 €, con Bacillus thuringiensis para tratar plagas como la procesionaria, lagartas, crisomela de las choperas, etc.
- Fases:
La especie presenta una única generación anual, realizando las hembras la puesta a finales de verano y otoño sobre ramillas finas y yemas, quedando en estado de huevo durante el invierno.
Los huevos eclosionan, saliendo las larvas entre marzo y abril, dependiendo de altitud y orientación.
Entre abril y mayo se produce el periodo de máxima actividad, durante los estadios larvarios II–IV se produce el mayor consumo foliar y el momento óptimo de tratamiento.
La pupación ocurre entre mayo y junio, con vuelos de adultos desde finales de mayo hasta julio.
En verano se puede observar la mariposa. Datos_Ministerio
- Daños:
– Minado y perforación de yemas.
– Hojas enrolladas mediante seda
– Excrementos negros sobre brotes.
– Se produce defoliación de la copa.
– Disminución de producción de bellota.
– Aumenta la susceptibilidad a xilófagos (Cerambyx), hongos y patógenos.
– Se reduce drásticamente la resiliencia frente a sequía.
- Control y tratamientos:
– Control biológico con Bacillus thuringiensis es lo que mejor funciona, pero no aplicar con altas temperaturas.
– Aplicación de reguladores de crecimiento, con mayor impacto ecológico.
– Uso Piretroides como deltametrina o lambda cihalotrina, aunque más restringido su uso.
– Trampas de feromonas: Muy útil para detección precoz y seguimiento de vuelo. Determinado la fecha de eclosión y pudiendo programar los tratamientos en el momento clave evitando aplicaciones innecesarias.
- Recomendaciones y mensaje para profesionales:
Cuidar zonas de baja regeneración, vaguadas, estrés hídrico y sobrecarga ganadera.
Tener cuidado si ha habido inviernos suaves, primaveras secas o adelanto fenológico.
Seguimiento con trampas, y luego, priorizar tratamientos biológicos en estadíos de II a IV.
Acompañar todo de una gestión selvícola que reduzca el estrés estructural del arbolado.





