La berrea del ciervo de este año 2026 está siendo muy atípica, debido al calor excesivo y a las escasas e irregulares lluvias, los ciervos no han disfrutado de su mejor época.
Cuando llega el otoño, los montes de Salamanca cambian de sonido. Entre la niebla, los primeros colores otoñales y el silencio del amanecer, comienza uno de los espectáculos más impresionantes de nuestra fauna: la berrea del ciervo.
En esta época, los grandes machos recorren sus territorios y lanzan sus característicos bramidos para atraer a las hembras y advertir a otros machos. Es un sonido profundo, potente y difícil de olvidar cuando se escucha en mitad del monte.
Llevamos ya muchos años fotografiando estos momentos y a continuación os dejo imágenes de otros años de esta actividad:
Visitas a Camaces y la Sierra de Gata, dos escenarios para la berrea
Durante la época de celo hemos podido observar ciervos en diferentes zonas de Salamanca, entre ellas Camaces y la Sierra de Gata, lugares donde el paisaje y la tranquilidad de los montes permiten disfrutar de este espectáculo natural.
En las espectaculares dehesas de Camaces pudimos observar espectaculares ciervos, que, aunque no muy activos, nos regalaros buenos momentos.
También varias hembras, nos observaban tranquilas al atardecer, mientras comían y enseñaban a sus pequeños a sobrevivir.
La berrea no siempre se deja ver. Muchas veces lo primero que delata la presencia de un ciervo son sus huellas, sus excrementos y «su sonido». Eso nos sucedió en la zona de Sierra de Gata, donde abundantes restos, pero bramidos más escasos, hicieron que solamente pudiéramos ver un joven vareto y varias hembras, y ya prácticamente de noche, dando lugar a imágenes muy testimoniales, como la que os dejo a continuación.
El otoño, mucho más que colores
La berrea en Salamanca es una de esas experiencias que permiten descubrir el otoño de una manera diferente. No se trata solamente de observar ciervos, sino de escuchar el monte, caminar despacio y aprender a interpretar sus sonidos y movimientos.
Camaces, la Sierra de Gata y otros espacios naturales de Salamanca ofrecen durante estas semanas algunos de los momentos más especiales del año para disfrutar de la fauna salvaje.
Porque hay imágenes que se fotografían, pero también hay sonidos que permanecen en la memoria.
La berrea es uno de ellos.











