Planta del Estramonio: Belleza venenosa e invasora

El estramonio (Datura stramonium), también conocido como chamico, toloache o “trompeta del diablo”, es una de esas plantas que te atrapan con la mirada… y te obligan a mantener distancia. Planta anual de la familia de las solanáceas (la misma que tomate, pimiento o patata), puede alcanzar fácilmente 1–1.5 m de altura (a veces más). Su porte robusto y ramificado, con hojas grandes, anchas, de bordes dentados e irregulares y un olor fuerte y desagradable cuando se estrujan, ya da pistas de que es una compañera peculiar del jardín.

Pero lo que realmente enamora (y engaña) son sus flores: grandes, en forma de embudo o trompeta alargada y blancas, que se abren especialmente al atardecer y durante la noche desprendiendo un aroma dulce e intenso. Pura seducción botánica.

La planta del estramonio se adapta rápidamente y de forma muy efectiva a todo tipo de suelos,  contiene alcaloides como la escopolamina, que en pequeñas cantidades se usa como  sedante o antiespasmódico. Sin embargo en grandes cantidades sus efectos provocan delirios, alucinaciones y taquicardias.

Estramonio planta invasora
Estramonio planta invasora
Burundanga planta tóxica
Burundanga planta tóxica

Y luego llega el fruto… una cápsula ovoide erizada de espinas gruesas y afiladas, que recuerda a una especie de castaña medieval o manzana del diablo. Cuando madura se abre en cuatro valvas liberando hasta 700 semillas negras por cápsula. Sus espinas, no son solo decoración: ayudan a dispersarse pegándose a animales y ropa, lo que explica parte de su éxito invasor.

Especie problemática e invasora en muchos lugares: crece rapidísimo en suelos alterados, bordes de caminos, cultivos abandonados, solares, zonas de regadío… y desplaza flora nativa. Se adapta a casi todo, siempre que haya algo de nitrógeno y humedad.

Y como expongo, contiene potentes alcaloides tropánicos (atropina, escopolamina, hiosciamina). En dosis minúsculas han sido usados históricamente en rituales, “pócimas de amor” o medicina tradicional. Pero la línea entre “viaje” y “pesadilla” es extremadamente fina: produce delirios reales (no alucinaciones controladas), confusión profunda, taquicardia, hipertermia… y en no pocas ocasiones coma o muerte. No es una planta para experimentar: es de las más peligrosas entre las psicoactivas silvestres. Hermosa, sí. Inquietante, también. 

La mejor forma para eliminarla es arrancarlay en ocasiones el tratamiento químico, ya que en caso de cortarla vuelve a brotar. Sin embargo se adapta a los cambios y si la eliminas suelen surgir nuevas semillas de las que estaban latentes en el suelo (de aquí su capacidad invasora).

Os dejo información sobre investigaciones en la universidad de La Rioja:

Mejor admirarla de lejos… y con respeto.

¿La has visto creciendo por tu zona? Cuéntame en comentarios!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *